Dudas sobre el proceso

Dar el paso hacia una evaluación de TEA, TDAH o AACC puede generar incertidumbre, especialmente si buscas respuestas tras años de dudas o si has pasado por experiencias previas poco satisfactorias. Aquí encontrarás respuesta a las preguntas más habituales sobre cómo trabajamos.

Preguntas frecuentes

Cada proceso es único. Mi objetivo es ofrecer un espacio riguroso y respetuoso donde puedas comprender tu funcionamiento neurológico sin juicios, atendiendo de manera prioritaria al enmascaramiento o camuflaje social.

¿Cuánto dura el proceso de evaluación?

Generalmente, cada evaluación se realiza a lo largo de entre 5 y 6 sesiones, cada una de entre 1-2 horas de duración.

He tenido una mala experiencia con otro profesional, ¿qué me asegura que esta vez será diferente?

Una experiencia previa en la que no te hayas sentido a gusto puede hacer que iniciar una nueva evaluación genere dudas o desconfianza. No puedo asegurarte de antemano cómo vivirás el proceso, pero sí explicarte cómo trabajo: desde una escucha cuidadosa, sin juicios y teniendo en cuenta tu historia y contexto, no únicamente los resultados de una prueba.

¿Cómo funciona la modalidad 100 % online?

El proceso se realiza de manera cómoda y segura desde tu hogar mediante videollamada. Combina entrevistas clínicas en profundidad, cuestionarios especializados y pruebas cognitivas o de evaluación adaptadas al entorno digital con total validez clínica.

¿Qué ocurre después de una evaluación?

En la sesión de devolución revisaremos conjuntamente los resultados y las orientaciones que puedan resultar útiles según tu perfil y necesidades.

El objetivo no es únicamente llegar a unas conclusiones, sino que la evaluación también pueda ayudarte a comprender mejor tu funcionamiento y poner en contexto aspectos de tu historia.

¿Qué ocurre si tengo un alto nivel de camuflaje?

El camuflaje puede hacer que algunas características del autismo o déficit de atención resulten menos evidentes externamente. Por este motivo, la evaluación no se limita a cómo te comportas durante una sesión o al resultado de una única prueba. Se tienen en cuenta tu historia de desarrollo, tus experiencias y estrategias de adaptación, junto con la información obtenida mediante entrevistas y diferentes herramientas de evaluación.

¿Y si la evaluación no indica neurodivergencia?

Si los resultados no son compatibles con una neurodivergencia, en la sesión de devolución te explicaré qué hemos observado y qué otras hipótesis o factores podrían ayudar a comprender las características que motivaron la evaluación.

Cuando sea necesario profundizar en aspectos que queden fuera del alcance de la evaluación realizada, te orientaré sobre los siguientes pasos o sobre qué tipo de profesional o valoración podría ser adecuada.

¿Es necesario realizar una sesión a la semana?

No. No es necesario realizar las sesiones con una frecuencia semanal. El proceso es flexible y puedes decidir cuándo realizar la siguiente sesión en función de tu disponibilidad, necesidades y ritmo personal.

La evaluación puede organizarse de manera que resulte compatible con tus circunstancias, sin necesidad de mantener una periodicidad fija entre sesiones.

¿Qué ocurre si durante el proceso decido no continuar?

Puedes interrumpir el proceso de evaluación en cualquier momento si decides que no quieres continuar. Iniciar una evaluación no implica ningún compromiso de completarla.

En ese caso, únicamente se abonarán las sesiones realizadas hasta ese momento.

¿Necesitas más información?

Contacta conmigo sin ningún compromiso. Estaré encantada de ayudarte.